Nerve (Un juego sin reglas) nos cuenta la historia de una chica en su último año de colegio que decide ser parte de “un juego en línea de verdad o reto, pero sin la verdad.” En este juego deberá cumplir retos que le son asignados por otros usuarios para ganar dinero.

Me llamó mucho la atención que las personas involucradas en este juego son divididas en dos grupos: jugadores u observadores, y como partiendo de esa idea podemos hacer una reflexión sobre el estado de nuestra generación.

“¿Eres jugador u observador?”

Cualquiera que sea la respuesta nos deja conocer mucho solo sobre la persona cuestionada, pero también sobre esta generación. Esta es una pregunta que en cierto modo define a los cibernautas_._ Vivimos en una época en la que se puede aprender mucho sobre una persona solo viendo sus perfiles en linea, el smartphone se convirtió en algo tan esencial que los más jovenes estan pasado hasta 8 horas diarias conectados.

Los seres humanos somos impulsados por necesidades y las redes sociales se las han arreglado para crear la necesidad de documentar nuestra vida online. La gente está creando y consumiendo contenido la tercera parte del día, nos convertimos en consumidores de vacíos impulsados por narcisismo que la mayor parte del tiempo alimentan los celos, la avaricia y la envidia. ¿Qué tan lejos estamos del juego Nerve?